LLumen

Transparencia sin complicaciones

No todos los tests significan lo mismo.

Algunos están hechos para jugar, otros para organizar ideas o comparar opciones. Por eso indicamos el alcance de cada experiencia en lugar de presentar todos los resultados como si tuvieran el mismo valor.

Las cuatro etiquetas

Cómo leer cada test

1

Solo entretenimiento

Está pensado para jugar, comparar afinidades y compartir un resultado simbólico.

2

Informativo

Organiza respuestas para ofrecer orientación o contexto, sin pretender emitir un diagnóstico.

3

Inspirado en un modelo

Toma ideas de un marco conocido, pero no equivale a una aplicación clínica o profesional de ese modelo.

4

Basado en investigación

Su planteamiento se apoya en fuentes o instrumentos identificables, con el alcance que se explica en el propio test.

El motor de rasgos

Cómo se calcula un resultado

1

Las respuestas modifican varios rasgos

Una opción nunca determina por sí sola el resultado. Cada respuesta aporta pequeños pesos a distintas características.

2

El conjunto se normaliza

El motor considera el rango posible de cada rasgo y convierte las puntuaciones en una escala comparable.

3

Se comparan combinaciones completas

El perfil de la sesión se compara con todos los resultados posibles mediante la métrica definida por el test.

4

La explicación conserva contexto

Además del resultado principal, se muestran los rasgos dominantes y el margen de afinidad para que el cálculo sea comprensible.

El límite importa tanto como el resultado

Una etiqueta metodológica no convierte automáticamente un test en una prueba clínica, académica o profesional. Las decisiones relevantes deben apoyarse en más información y, cuando corresponda, en asesoramiento cualificado.